martes, 9 de junio de 2015

Puedo, pero no quiero

Hoy he sido consciente por primera vez de cómo sería volver a una vida en la que tú no estuvieras.
Y no sabes la alegría que me ha dado darme cuenta de que no sería algo terrible. No me moriría sin ti, ni siquiera pasaría más de dos semanas sintiendo tu ausencia.
Pero, sabes qué pasa? Que por muy fuerte que me haya hecho, por mucho que pueda vivir sin ti... Resulta que no quiero. No me apetece estar sin ti.

Que me hace muy feliz saber que podría estar sin ti, pero eso es precisamente lo que hace que me de cuenta de que te amo. Te amo porque te siento dentro, no porque te necesite.

Y que te amo. No hay más.
Sin dobleces, sin otras caras ocultas, sin dobles sentidos.
Te amo, de frente y a pecho descubierto.

Ojalá sientas lo mismo.

sábado, 18 de abril de 2015

Apuestas grandes

Acabo de releer la entrada de apuestas pequeñas. Esta es, claramente, una continuación de aquella entrada de hace casi dos meses, así que siento la necesidad de llamarla Apuestas grandes.

He encontrado a una persona con la que quiero apostar a lo grande. Aún no he mostrado todas mis cartas, aún no sé todas las suyas, pero quiero poder apostar con todo lo que he podido ahorrar desde la última vez que decidí apostar con todo lo que tenía.

Y es que sí, me he vuelto a enamorar, he vuelto a caer en las redes de esos seres que hacen que el corazón y la mente se alíen para atontar a todo aquel que cae en las garras del amor.

No está siendo un inicio fácil. No está siendo un inicio de ensueño, un inicio de esos que se recuerdan para siempre como la definición de felicidad. Él no se está enfrentando del todo bien a lo que está ocurriendo y eso crea conflictos entre todas esas personas que me quieren y quieren lo mejor para mi.
Unos, se sienten felices, se alegran y me dicen que hacemos muy buena pareja, aunque siempre añaden que como me haga algo le matan.
Otros, por el contrario, me dicen que me aleje, que me olvide, que lo deje ahora que el daño no será grave y continúe con mi vida... Que no me merezco lo que está haciendo y que está jugando conmigo, que no me quiere. Que no se fían, que no es la persona con el historial más limpio del mundo.

Y yo... Yo quiero apostar. Tengo los pies en el suelo. Siempre. No voy a volver a volar, me niego. Para volar hacen falta alas y yo, no las tengo. Pero quiero apostar, quiero arriesgarme a perderlo todo y tener que pasarme otro buen tiempo teniendo que ahorrar minuciosamente para volver apostar. Pero quiero apostar porque en el fondo siento que puede salir bien. No termino de fiarme, es verdad, no termina de ser un principio totalmente limpio y transparente, pero yo voy a apostar.

Y sí, esto es una apuesta grande.

sábado, 21 de marzo de 2015

Creo que me estoy enamorando.

Y me da coraje.
O sea, ¿por qué siempre me tengo que fijar en gente que no me conviene?
Y es que todo el mundo sabe decir cosas bonitas. Todo el mundo sabe encandilar. Y yo soy muy de dejarme llevar.
Y no.
No, no y no.
O sea, ¿qué tiene? Si en un principio no tenía nada que me atrajera, si no era para mi, ¡si ni siquiera era mi tipo!
¿Por qué tiene que tratarme tan bien y buscarme tanto? ¿Por qué tiene que escribirme cuando no está sólo y tener conmigo esas conversaciones de "completa sinceridad" que no me termino de creer?
¿Por qué tengo que estar enamorándome de una persona que, probablemente, me regale más desvelos que veladas, más problemas que soluciones?
No, Helena, recula. Ve hacia atrás, vuelve al "ni de coña" y sigue con tu sencilla felicidad del "soltera me quito de problemas" con la que tan bien estabas.
Pero, joder, me abraza de una forma... Y estoy tan a gusto entre sus brazos... Y me cuida, y me mima, y se preocupa por mi... Y es tan particular... Con sus altas dosis de café, sus golpecitos en la mesa, su fijación por derramarlo todo. Sus expresiones tan, tan suyas, y su forma de cantar siempre la misma frase al terminar una intensa jornada de trabajo. Y su puñetera manía de no dejar el móvil mientras conduce que me aterra, pero que si no tuviera, no sería él.
Y su nuevo pelo corto, que tan bien le queda, acompañado de esos días de llevar chándal. Y mira que siempre he odiado el chándal, pero quizá sea eso lo que después me hace apreciar lo bien que pueden llegar a quedarle unos pantalones vaqueros.
Arg, odio esto.
No me quiero enamorar.
No quiero unirme a nadie de una forma sentimental.
Y no quiero, no quiero y no quiero, enamorarme de él.
No quiero.

jueves, 26 de febrero de 2015

Lo que soy.

Creo que os confundís.
Me explico.
Tiendo a tener un carácter amable en general. Risueño, activo, bromista, algo infantil... Muy lollipop. Cuando estoy a gusto, cuando me gusta la gente que me rodea y el ambiente es distendido, sale esa Helena dulzona que, aunque le cuesta dar muestras físicas de cariño, es tremendamente dulce.
El problema viene cuando la gente piensa que mi personalidad dulce es sinónimo de inmadurez, de no saber hacer las cosas, de ser una niña pequeña a la que hay que guiar por el buen camino para que no se pierda. Ese tipo de niña tonta que lo hace todo mal y que hay que decirle con palabras bonitas cómo hay que hacerlo absolutamente todo.
Y no.
La vida me ha dado los palos suficientes para saber cómo afrontarla. Me queda mucho por aprender, pero si no sabes de dónde vengo, cuántas veces he llorado, mis agujeros y mis cuestas, no me digas qué camino tengo que coger.
Sé perfectamente qué hago. Si no lo sé, pregunto. No soy la mejor profesional, pero he aprendido en grandes escuelas movido lo suficiente como para saber qué puedo hacer y qué no, para saber mis límites.
Y lo que no conozco, lo aprendo. Cojo las cosas rápido. Y aprendo, me encanta aprender. No soy una profesional en ciertos ámbitos, pero sé que quiero llegar a serlo y NADIE MEJOR QUE YO sé cuánto debo esforzarme y qué camino coger. Y si en un momento dado me equivoco, la hostia me la daré YO. Soy muy perfeccionista y voy a dar el 1000% de mi, no necesito a nadie que me diga que trabaje, porque sé cuánto tengo que trabajar y la vagueza no es uno de mis defectos.
Pero por otro lado, no me pidais que sea una esclava, porque tengo la mala costumbre de que me gusta tener vida.
No soy una niña pequeña. No tengo cinco años. Ni diez. Ni veinte, por muy cerca que estén aún. Tengo casi veinticuatro años y me gusta que me traten como tal.
Soy mucho más lista de lo que pensáis, me doy cuenta de todo y, aunque muchas veces me haga la tonta, no significa que lo sea. Veo, siento e intuyo mil cosas más de lo que pensáis. Y, sobre todo, he vivido mucho más de lo que creéis.
Así que, por favor, dejad de tratarme como una lerda, dejad de subestimarme.
Besis.

martes, 24 de febrero de 2015

Apuestas pequeñas.

Holi.
Cuando lo apuestas todo a un sólo número (y no porque sepas o intuyes que saldrá bien, sino porque QUIERES, DESEAS y ANHELAS que así sea) y lo pierdes todo, se te quitan las ganas de hacer grandes apuestas.
Ni siquiera lo piensas.
De hecho dejas de apostar.
Pasa el tiempo y empiezas a hacer pequeñas apuestas, en las que sabes que nadie gana.
Hay apuestas en las que los dos saben que van a perder. Hay apuestas que por uno son vistas como pequeñas y por oteo como la gran apuesta de su vida.
Hay tantos tipos de apuestas como de relaciones en el mundo. Las combinaciones son infinitas.
Y, desde que perdí mi gran apuesta... Después de haberme tomado todo mi tiempo de recuperación, todas mis apuestas han sido pequeñas. Apuestas de una noche, apuestas de dos meses, apuestas de un fieston y apuestas de menos de un mes.
Apuestas ridículas, calderilla, el dinero que me sobra.
Lo siento, apuestas, si me leeis y os reconocéis. Siempre intenté ser muy sincera.
Y en cambio ahora... No sé. Estoy tremendamente bien sin apostar, pero creo que empiezo a tener ahorros suficientes como para volver a sentirme preparada... Para apostar, de nuevo, a lo grande.
Tiempo al tiempo.

sábado, 14 de febrero de 2015

Segundas oportunidades.

Últimamente pienso mucho en las segundas oportunidades.
Pienso que desperdicio las segundas oportunidades que doy, que apuesto por personas que no lo merecen.
Hace ya algún tiempo, dejé de tener trato con un amigo, un buen amigo que llevaba años enamorado de mi. Lo hice por su bien, porque se había obsesionado hasta tal punto conmigo que dejó de ser él para ser una sombra de mis opiniones, acciones y apetencias.
Mal, muy mal.
(Y aquí hago un apunte. Me sabe fatal hablar tan directamente de esto, porque me hace parecer que me creo la reina del mambo, pero mira, este es mi espacio y hablo tan claro como quiero).
El caso es que poco tiempo después volvimos a hablar, él me agradeció lo que hice y me dijo que todo había cambiado. Y volvimos a tener la misma relación que habíamos tenido antes.
Y mierda pa mi. Llamadas de atención, problemas en bucle, soluciones sencillas que nunca elegía...
Opino que si alguien tiene un problema y la solución en la palma de su mano, si no soluciona el problema es porque no quiere, y yo no quiero tener a mi lado a nadie que no quiera solucionar sus problemas, por el simple hecho de que eso le da lugar a poder lamentarse y llamar la atención.
Pues nada. Primera segunda oportunidad a la mierda. A día de hoy no sé nada de esa persona. Le echo de menos, pero no a su actitud.
Hubo otro amigo que también la cagó. Se enamoró de mi (sí, también, no sé qué coño les doy a los chicos con los que no quiero nada). Y empezó a odiar al chico del que me enamoré, volvió la llamada de atención, el no resolver problemas, el quejarse por quejarse. Le dije que yo así no funcionaba, le di otra oportunidad y se la pasó por el forro. Así que dejé de tener trato con él. Volvimos al tiempo a tener contacto, y más de lo mismo. Ahora ha vuelto, de nuevo. Y, aunque hablamos de vez en cuando, no veo la posibilidad de otra oportunidad.
Y por último, el niño. Nos conocimos, hay mamoneo, vuelve con la novia, sigue el mamoneo, yo me canso, dejo de tener trato con ellos. Vuelve tres años después, sin novia, pero con la misma actitud, la misma forma de ser, cero evolución. Le doy la oportunidad. Se pilla por mi, a mi me entran las dudas. Finalmente es un no, y de nuevo el cansancio. No más. Pero una y otra vez lo mismo. No evolucionar, no hacer nada por dar un paso hacia delante, no seguir con la vida, más que seguir dando vueltas en un bucle infinito.
Y, claro, pensando estoy de nuevo en dar por "tirada a la basura" esta última segunda oportunidad.
Tiempo al tiempo, pero poco, porque estoy bastante cansadita.

martes, 10 de febrero de 2015

Amor.

No sé por qué te dije que jamás había sentido nada así.
que lo había sentido antes.
Cada vez que te miraba sentía un rayo de luz que me zarandeaba como un auténtico terremoto.
Y, por esto, siento que hasta que no lleve dentro de mi lo que llevo gracias a estas mujeres, no volveré a decirle sí a nadie.

domingo, 8 de febrero de 2015

VIVE.

Chicos, esto se acaba.
Esto es lo peor, el pelo que te queda después de la fiesta... No, lo peor es el bajón, es el bajonazo. ¿De verdad merece la pena tanto la fiesta? ¿Compensa entregarse a los placeres de la noche?
Y, ¿después que nos queda, eh? ¿La depresión post-party? La resaca, o como dicen los políticos: Dolores de post-pedal.
Y con la resaca viene la culpa, y con la culpa los orfidales, el "no salgo más de fiesta"; no, qué va...
Yo me he pegado muchas fiestas pero también he llegado a casa con temblores en el cuerpo, y en el alma. Pero la fiesta también es eso. La vida también es eso. HAY QUE ESTAR EN EL AGUJERO PARA SALIR DEL AGUJERO, hay que saber estar arriba, abajo, delante, detrás... Hay que transitarlo todo, todo, todo... Porque la vida es una fiesta, y al final hay que bebersela.
He sido hippie, he sido pija, he sido rica, he sido pobre, he llevado campana, he llevado pitillo... ¿Y qué? Pasé de ser grunge y no querer estar con nadie a tener twitter, myspace, fotolog y televisión por cable. De un salto de ir un día a abortar a Londres a la in-vitro y las reuniones del cole... Por lo de sentar la cabeza, por lo de vivir a mi aire, por lo de ahorrar por si acaso, por lo de ¡hasta que el cuerpo aguante! Me he corrido muchas juergas, y ahora mi mente sabe lo que quiere, mi cuerpo... Mi cuerpo tiene menos complejos y mi corazón escucha el más leve susurro del amor. ¡Te quiero, Cristóbal!
Hay que entrar en el agujero para salir del agujero, hay que vivirlo todo, cada minuto, cada segundo, ¡aunque duela! Para que cuando llegue el momento podáis decir que sí, que habéis vivido, que estuvisteis en el agujero, que estuvisteis aquí, que estuvisteis en The Hole. ¡Vive cada segundo!
¡Así que ya sabéis, no perdáis ni un minuto de vuestras vidas, ni uno! ¡Que para eso es vuestra!
¡Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, el pan de cada día, cometelo, y no dejes ni mijita, ni una sola!
¡Y grita, llora, ríe, patalea, tirate por el suelo, pero vive, vive, vive, vive, vive! ¡Y AAAAAAAAAAAAAAMEEEEEEEEEEEEEEN!

MC The Hole (La Terremoto de Alcorcón)

domingo, 1 de febrero de 2015

Erotismo

No. Esta entrada no va de erotismo en sí mismo.
Pero es que hoy, con alcohol en mis venas, hablando del mismo y poniéndome en situaciones imaginarias, me han puesto en una escena totalmente cómica...
Que me ha puesto tonta.
Y aquí estoy, pensando que cuando admiro a alguien en plan fuerte, dejo de tener relaciones sentimentales con nadie porque en el fondo me he enamorado de la forma más platónica del mundo. Tan platónica que ni yo mismo siento que deba llamarlo amor.
Y eso.

lunes, 19 de enero de 2015

TH

"Me ha encantado cariño, está buenísimo, fresco y rico, te quiero mucho cariño, corazón, bombonazo, amor mio, por siempre te quiero, siempre tuya." Que eso en whatsapp es: 👍

sábado, 17 de enero de 2015

Qué corahe, maricón!

Ahora mismo sólo quiero cagarme en gente y no puedo hacerlo en otro sitio que no sea este.

Así que eso,

LA PRÓXIMA VEZ VA A PEDIR FAVORES PACA, PORQUE UNA SERVIDORA SE QUEDA CALLADITA, SONRIENTE Y ESTUDIANDO GUIÓN QUE ESTÁ MÁS MONA.

COÑO YA.

HOSTIA PUTA.

QUÉ CORAAAAAAAAAAAAAAAAAAHE.

domingo, 11 de enero de 2015

Ehtoy tó flaca.

Creo que empecé a obsesionarme con mi cuerpo y mi físico con doce años. Recuerdo perfectamente el momento (que me quedo pa mi. Eso sí, desde aquí quiero decir que todos hemos sufrido en algúm momento bullying y que todos hemos sufrido en según qué edades. Después de esto, continúo) en el que me miré, como desde fuera y pensé "qué asco de cuerpo".
Desde entonces he vivido completamente obsesionada con mi cuerpo, con mantenerme en línea (que no en forma, yo, mientras me viera delgada me daba igual estar en forma), verme delgada, con el vientre plano...
Esto me ha provocado un pudor extremo, cierto miedo al sexo (no al acto en sí, sino a la exposición), una especie de demisexualidad por aquello de la confianza y ceguera que conllevan el amor.
Siempre me ha dado muchísima vergüenza exponer mi cuerpo, porque jamás me ha gustado.

Pero todos crecemos y empezamos a frivolizar lo que antes nos parecían problemas de estado. Y, desde que fui a un show (joder, The Hole, cuánto has hecho en mi), he empezado a aceptarme, a ver que mi cuerpo no es motivo de vergüenza, que puede ser expuesto como cualquier otro (coño, hasta pensé en que, si tuviera la oportunidad, me gustaría hacer el número del streaptease que hace Martina), que no tengo ni el mejor ni el peor cuerpo, tengo un cuerpo, y los cuerpos no son otra cosa más que eso. Los cuerpos son imperfectos, TODOS, y el mio es, simplemente, uno más.

Todo esto viene a que, muchas veces, me miro en el espejo y empiezo a pensar cosas como "tendría que trabajar un poco más los brazos, tendría que trabajar un poco más para tener la tripa plana, tendría que hacer esto o lo otro"... Y luego me encuentro con la foto que os adjunto y pienso que soy gilipollas, que esos bracicos que se ven en la foto, mientras yo me dedicaba a bailar no tienen photoshop, no es una foto que esté hecha para disimular, es una foto en una discoteca y es la foto más natural del mundo.

Y, joder, me veo estupendísima y delgadísima.

Ya os digo, sigo trabajando en ello, pero estoy muy contenta del camino que está tomando mi mente, de las cosas que me está diciendo y transmitiendo, y, sobre todo, estoy contentísima de quien soy, como soy, y de hacia donde voy.

Estoy jodidamente contenta de empezar a quererme.
Sé que esto es el principio de la relación más importante de mi vida :)

sábado, 10 de enero de 2015

Yo respiraba amor.

Cuando tenía más o menos quince años solía decir que yo había nacido para amar. Que si no amaba me sentía vacía y sola y el mundo no tenía sentido para mí.
Estaba muy equivocada.
Para empezar, por aquel entonces, estaba profundamente sumergida en un amor absolutamente imposible, y para colmo, todas mis amigas estaban encontrando novio/a/e menos yo.
Me encontraba en un momento de autoaceptacion (me estaba dando cuenta de que, oh! No sólo me gustaban los hombres), de obsesión por el físico, de querer gustarle a todo el mundo.
Y ni le gustaba a quien le quería gustar, ni a nadie más.
Sentía que tenía mucho amor que ofrecer y que nadie se daba cuenta.

Vamos, que yo lo que quería era un novio.

Gracias a dios he crecido, he aprendido (madre de dios, cuánto he aprendido) y me he dado cuenta de que no todo tiene que ser como estamos acostumbrados a verlas.

A día de hoy sé que mi esencia es la pasión. La pasión es la gasolina de mi mente, mi cuerpo y mi mundo. No me refiero a una pasión carnal, nada más lejos, (de hecho, así en confidencia, la pasión carnal la tengo casi nula xD) me refiero a la pasión por las cositas de la vida. Mi trabajo, decorar mi habitación, una obra de teatro, una canción nueva que me guste. Ahí vuelco mi pasión.

Y, precisamente por que vuelco mi pasión en cosas cotidianas (otras no tanto, pero ya me entendéis) he descubierto que el amor es algo muy secundario en mi vida. Vale, no os miento. No lo descubrí, lo aprendí.
El caso es que, después de haber sufrido por amor como una condenada, y haber aprendido tanto, he descubierto que sola estoy DE PUTA MADRE. Que no me voy a sentir menos realizada si no tengo a alguien al lado. Que, para mi, ahora mismo, una relación es sinónimo de problemas.

Hay muchas cosas que no se enseñan en el colegio y que me parecen básicas para vivir. Entre ellas, está esta, la base de todas las relaciones humanas: Si estás bien solo, estarás bien con cualquier persona que te quiera acompañar en tu camino, porque será un complemento, no el centro de tu vida.

Ay, no sé... Que viva la independencia, que viva completar nuestras vidas, ser felices por nosotros mismos, que viva la vida!

Y recordad, que el término "soltero" no es sinónimo de "solo".

Besitos, Mari.

miércoles, 7 de enero de 2015

Mis máximas.

Holi.
¿Tenéis máximas? Yo últimamente me he dado cuenta de que tengo un montón. Una barbaridad de frases, ideas y conceptos que son como mi Biblia. En todas esas cosas se basan mis cimientos, mi personalidad, mi forma de vivir.
Y me apetece brutalmente enumerarlas aquí (aunque estoy segura de que tendré que ir editando la entrada porque me voy a dejar un montón.
Así que ahí van:

1. No me arrepiento de nada.
He hecho lo que he hecho bien por decisiones propias, bien por influencias externas o bien porque me ha dado un cortocircuito neuronal y la he liao. Sea como sea, lo que he hecho, hecho está, no se va a poder borrar, no se va a eliminar. Está hecho, es pasado. ¿Para qué arrepentirse? ¿Sirve de algo? ¿Arregla las cosas? NO. Entonces, ¿no es mejor trabajar para solucionar las cosas en lugar de sentase y llorar?

2. Se feliz por ti mismo.
Naces solo, mueres solo, y TODAS las personas que estuvieron, están y estarán en tu vida están de paso. Que tu felicidad dependa de alguien es venderte al mejor postor. Sé feliz por ti mismo, por lo que eres, por lo que puedes llegar a ser. Si tú eres feliz, lo contagias. Si tú estás bien, tus relaciones serán sanas, estarás en sintonía con el mundo y todo será mucho más fácil.

3. Ten a tu lado a personas que sumen.
Vivir con una persona a tu lado que sólo te da comederos de cabezas, peleas y malos ratos es contaminar tu mundo y tu vida porque sí. Que no te de pena echar de tu vida a esas personas que su sola presencia te cansa, porque, por mucho que luches, no te van a aportar nada... Bueno.

4. Sólo sé amar a personas que admiro.
Ya lo dijo Madonna: "Un amor sin admiración es sólo una amistad". Soy una persona tremendamente emocional. Y soy capaz de "enamorarme" (entre unas doscientas o trescientas comillas, no estoy tan loca) de personas, "personajes", que no conozco en realidad. Así mismo, jamás podría enamorarme, de verdad, de alguien que, aunque conozca muy bien, y me aporte cosas buenas, no sea capaz de hacer que le admire. Para mi, admirar a una persona es que me aporte motivaciones, que haga que me mueva, que me despierte. Una persona que me haga pensar "dios, qué guay que esta persona sea como es, qué... inimitable!".
Al igual entiendo, que las relaciones son de igualdad, por lo que busco que me admiren como yo admiro.

5. Se apasionado con lo que haces, y casi seguro que saldrá bien.
Si pones toda tu pasión en hacer bien algo, saldrá adelante. Por supuesto, no es la verdad absoluta, pero con pasión se ganan muchísimos puntos.

6. No se puede tener una vida positiva con una mente negativa.
Pues eso.

7. Depende, para todo, de ti mismo.
Está bien pedir ayuda cuando se necesite; pero no nos equivoquemos, no siempre que pedimos ayuda la necesitamos.

8. No crees expectativas, trabaja.
En esto aún estoy trabajando, pero es otra de mis máximas. No te hagas el cuento de la lechera. Está bien tener metas, pero no creerselas antes de haberlas cumplido. Trabaja pasito a pasito, procura ir por el buen camino y llegarás a la meta. Pero no creas que has llegado antes de hacerlo, o el batacazo será curioso.

9. Nadie está en tu mente.
Nadie sabe lo que piensas, por mucho que te conozca. Nadie sabe si te pasa algo si no lo manifiestas. Cuidado, no se trata de quejarse a la más mínima. Se trata de expresarte. Guardarte las cosas sólo sirve para... Nada.

10. Todo en exceso es malo.
Desde el gazpacho hasta el whatsapp.

11. Regala siempre pensando en la persona que va a recibir el detalle.
Regalar pensando en lo que te gusta a ti es EL MAL.

12. Piensa en los demás siempre y cuando no salgas mal parado.
Está muy bien pensar en los demás, , pero primero hay que pensar en uno. Si hacer algo por alguien te perjudica, piensatelo dos veces.

13. Si estuviésemos hechos para vivir en pareja, naceríamos todos de dos en dos.
¡Aprended a estar solos, por dior! Nacemos solos (aunque seais gemelos o mellizos, no me jodáis, por el coñete de la mama no salisteis de la manita y al mismo tiempo...) y morimos solos. ¿Es absolutamente necesario vivir en pareja? ¿Es imprescindible, más allá de porque os lo ha impuesto la sociedad?

14. Si algo te hace sentir vivo, exprímelo.
No hay nada mejor que encontrar algo que hace que te liberes, te sientas vivo. Tener algo en tu vida que te haga vibrar, sonreír sin remedio. Si encuentras algo así, no lo dejes escapar. Disfrútalo como si al día siguiente ya no fuese a existir más. Porque todo se acaba, y hasta que encuentres algo que te vuelva a hacer sentir así es posible que pase un tiempo.

15. Nada dura eternamente.
Tal y como he terminado con la máxima anterior. Lo bueno se acaba, pero la parte buena de esto es que lo malo también. No hay mal que cien años dure :).

16. Es TREMENDAMENTE fácil mentirse, y perderse en la zona de confort.
Por eso, el mayor paso que hay que dar para solucionar un problema es admitir que lo tenemos. Y es que una vez que consigues salir de la zona de confort, te puedes dar cuenta de que era una puta mierda, y que cualquier otra situación, actitud, momento, era mejor que el sitio donde estabas.

17. Llamar a atención lo único que provoca es rechazo.
Una persona que necesita tener la atención de alguien (alguienes) todo el tiempo termina consiguiendo el efecto contrario. Rechazo.

18. Ten mil contactos, pero consigue las cosas por ti mismo.
No es lo mismo empezar a trabajar por un enchufe que entrar en la misma empresa a través de una entrevista, aunque conocieras a media plantilla. Lo gratificante que resulta llegar a la meta por nosotros mismos es increíble, por mucha ayuda que podamos tener para subir escalones.

19. Toma conciencia.
Si hay algo que he aprendido en 2014 es que hay que tomar conciencia. No sé ya cómo agradecerle a Adrián que me enseñara que, si hay algo maravilloso en esta vida, es exprimir los momentos extraordinarios. Salir de la vorágine unos segundos, decirte a ti mismo "estoy aquí, estoy viviendo esto" y volver a entrar con una sonrisa en la boca y sabiendo que sí, que lo estás viviendo. No tomar conciencia es como terminar viviendo en un recuerdo constante.

Sé que tengo otra, pero siempre que se me viene a la mente y la voy a escribir, se esfuma de mi mente, so.... Ya editaré la entrada con más máximas. Tengo miles. Millones. No sé, será que tengo las cosas muy claras.

Beso. No sé cuándo volveré por aquí.
Adióh maricón!

viernes, 2 de enero de 2015

Holi.

Holi.
Recuerdo que aquí se escribían cosas.
Hace siglos que no entro aquí, lo siento, se me olvida el funcionamiento.

Fuera de bromas, es gracioso que sólo me acuerdo de este blog cuando las palabras me salen a borbotones (de hecho he descubierto que después de este abrí otro blog, pero a esa ristra de demencias no vuelvo así me maten!!).

Hoy os vengo a hablar, así a ojete, de la felicidad.
Antes os hubiese hablado de alcanzar la felicidad, de ser feliz, de que esa maldita caprichosa siempre acaba por esfumarse.
No.
Con la felicidad se vive, es tremendamente fácil.
Pero es verdad que cuando ves un pequeño atisbo de que se pueda ir, te acojonas.
Joder, ha sido escribir la frase anterior y respirar profundamente. Qué bueno es escribir y qué poco lo hago!

Por una parte, no sabía por qué, me empezó a entrar miedo de que el 2015 no fuese a ser tan bueno como ha sido el 2014. ¡POR FAVOR, ES QUE NO OS HACÉIS A LA IDEA DE CÓMO HA SIDO EL 2014!
Después te das cuenta que lo que separa el 31 de diciembre del 1 de enero es sólo un segundo (y doce uvas). Los años son sólo una medida y nada pierde su continuidad.

Después entendí el por qué de mi miedo. Ha sido lo extraordinario de estos últimos días lo que me ha hecho confundirme.
Ha sido la perra (con TODO mi amor) de la Terremoto. Esa mujer (hola, expresión de telenovela veneSSSSSolana) ha hecho que se despierten en mi sentimientos que creía muertos (adiós, expresión de telenovela veneSSSSSolana). Quiero decir. Cuando llegó Madonna a mi vida, en medio de una depresión, llegó de una forma demoledora. Yo me enamoré de Madonna. Es una admiración tan grande que se transforma en amor. (Ya lo dijo Madonna, debes admirar a quien amas: un amor sin admiración es sólo amistad). El caso: Un amor probablemente más real que muchos que se ven cada día por las calles.
Cuando entró Madonna sacudió mi vida, mis convicciones, mi cuerpo. Me enseñó cosas que ahora son máximas en mi vida, que forman parte de mi filosofía. Madonna a día de hoy es parte de mi mente, mi ser y mi piel.
Llegó Madonna para decirme: "Eh! Tú! Despierta, pedazo de puta! La vida no es eso que estás viviendo, la vida es esto que te voy a enseñar"
Y me lo enseñó y... Madonna, a día de hoy, es parte de mi. Arrancarme de Madonna es como arrancarme un brazo (Por favor, no me arranquen ni a Madonna ni un brazo para cerciorar. Gracias).

Por qué os cuento tanta tontería si os quería hablar de la Terremoto. Porque os tengo que poner en situación, HIJAS.

Con la Terre me está pasando exactamente lo mismo que con Madonna. Si Madonna llegó y me dijo "Tú, puta, levántate y anda". Terre ha llegado para decirme "Este es el camino de la felicidad. Sabes cual es, yo sólo quiero acompañarte y apoyarte". Una persona que, sin saberlo, te transmite ese mensaje, esa sensación de que te quiere acompañar en cada momento bueno, no puede ser denominada con otro adjetivo que no sea el de ENORME. Porque la Terremoto de Alcorcón es enorme. Es mágica, es... Que me he enamorao, maricón. La admiro tan fuerte que me he vuelto a enamorar. Madonna llegó en 2005... (DIEZ AÑACOS YA, CA-GA-TE) y La Terre en 2015. Diez años de diferencia. (Nueve años de depresión, con dos pares de cojones, Helenita xD).

LA COSA, que estoy sintiendo otra vez lo que sentí con Madonna y esto es muy fuerte y lo único que me pasa es la inquietud esa que sentí con Madonna, ya está. Que tengo muchas ganas de que mi Terre me reconozca (sí, es la parte egoísta de enamoriscarse en plan fan xD). Ay, no soy capaz de olvidarme de aquel MOMENTAZO en el que me llamó por mi nombre en pleno The Hole.

Se viene para mi... Me mira... (ya le había dado el dibujo y me lo había agradecido una y mil veces <3) Y suelta...
- ¡Así hay que venir a The Hole! ¡Levántate que te vean todos! - La menda se levanta, claro. - ¡Ay, Helena! ¡Y encima artista! - Me guiña un ojo y yo me muero de amor. Se va, se vuelve y suelta - Ha venido treinta y siete veces.

Me mata. Su humor, lo cercana que es...
Y me callo que yo misma me estoy sonando a mi a loca histérica del coño en la vida del mundo.

Por otro lado, yo soy la loca que habla ol dei, ol nait de las señales del mundo. Y, mundo, corazón, con ciertos temas no termino de entenderte! Pero eso no es relevante, simplemente me sentaré y escucharé. Is the best way.

LO IMPORTANTE.
Sé cual es el camino. Estoy bien, joder, de puta madre. Y el 2015 me lo voy a comer con papas.

Terre, shulah, t'amo 1000.
Fuera coñas (dios, qué entrada más de mierda xD) el día que mi mente deje de volverse loca con esta mujer, podré describiros bien todo lo que va por dentro de mis venas, mis impulsos, mis latidos y mis neuronas.

¿Que cuándo vuelvo? Ni idea, maricón.

Adióh.
______________________________________________
Escuchando: VIENDO, más bien. Masterchef junior xD.
Pensando: Qué ganas tengo de pasar este trance y volver a mi feliz tranquilidad.
Tiempo: Frío!.
Yo: Epic trancazo xD.
Entre manos: Villanueva!.