domingo, 11 de enero de 2015

Ehtoy tó flaca.

Creo que empecé a obsesionarme con mi cuerpo y mi físico con doce años. Recuerdo perfectamente el momento (que me quedo pa mi. Eso sí, desde aquí quiero decir que todos hemos sufrido en algúm momento bullying y que todos hemos sufrido en según qué edades. Después de esto, continúo) en el que me miré, como desde fuera y pensé "qué asco de cuerpo".
Desde entonces he vivido completamente obsesionada con mi cuerpo, con mantenerme en línea (que no en forma, yo, mientras me viera delgada me daba igual estar en forma), verme delgada, con el vientre plano...
Esto me ha provocado un pudor extremo, cierto miedo al sexo (no al acto en sí, sino a la exposición), una especie de demisexualidad por aquello de la confianza y ceguera que conllevan el amor.
Siempre me ha dado muchísima vergüenza exponer mi cuerpo, porque jamás me ha gustado.

Pero todos crecemos y empezamos a frivolizar lo que antes nos parecían problemas de estado. Y, desde que fui a un show (joder, The Hole, cuánto has hecho en mi), he empezado a aceptarme, a ver que mi cuerpo no es motivo de vergüenza, que puede ser expuesto como cualquier otro (coño, hasta pensé en que, si tuviera la oportunidad, me gustaría hacer el número del streaptease que hace Martina), que no tengo ni el mejor ni el peor cuerpo, tengo un cuerpo, y los cuerpos no son otra cosa más que eso. Los cuerpos son imperfectos, TODOS, y el mio es, simplemente, uno más.

Todo esto viene a que, muchas veces, me miro en el espejo y empiezo a pensar cosas como "tendría que trabajar un poco más los brazos, tendría que trabajar un poco más para tener la tripa plana, tendría que hacer esto o lo otro"... Y luego me encuentro con la foto que os adjunto y pienso que soy gilipollas, que esos bracicos que se ven en la foto, mientras yo me dedicaba a bailar no tienen photoshop, no es una foto que esté hecha para disimular, es una foto en una discoteca y es la foto más natural del mundo.

Y, joder, me veo estupendísima y delgadísima.

Ya os digo, sigo trabajando en ello, pero estoy muy contenta del camino que está tomando mi mente, de las cosas que me está diciendo y transmitiendo, y, sobre todo, estoy contentísima de quien soy, como soy, y de hacia donde voy.

Estoy jodidamente contenta de empezar a quererme.
Sé que esto es el principio de la relación más importante de mi vida :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario