miércoles, 21 de febrero de 2018

Vértigo

Qué vértigo, joder.
Cuánto miedo.

Hoy he aprendido que verbalizar sólo es bueno a veces.
Porque lo que dices, se transforma en realidad. Y de repente la realidad es aterradora.

Me da miedo equivocarme. Mucho miedo, porque no me gustaría pensar tan, tan mal de nadie, ni de sus actos.
Pero mucho más miedo me da estar en lo cierto.
Que me hayan hecho eso. Todo eso. Todo por lo que lucho, por lo que intento concienciar a la gente...
Y de repente me pasa a mi. Y dudo.
Y mis sentimientos entran en conflictos con mi deconstrucción.

Me queda mucho camino por aprender, y mucho que olvidar.

Y que superar.

lunes, 8 de febrero de 2016

¿Por qué me siento tan mal por sentirme desilusionada y apagada? ¿Por qué cada vez que acaban las cosas así aprece que a ti no te importa, que te da igual que todo se quede tal y como está y yo siento un vacío tan grande aquí dentro? ¿Por qué necesito que me busques y en cambio no puedo parar de mirar whatsapp para mendigar unas migajas de voluntad, ganas, ilusión, amor? ¿Por qué no consigo que te des cuenta de las cosas, de lo menospreciada que me siento? ¿Por qué todo el mundo me entiende, menos tú? ¿Por qué cada día estas ganas de llorar?
¿Por qué, siendo como soy, me duele tantísimo el simple hecho de pensar que puede que no estemos juntos para siempre si la inmensa mayoría de las veces... No me haces feliz?
22:22
A tomar por culo el orgullo.
Y odio, odio ceder siempre. Odio esta puta mierda, odio todo esto, odio no estar bien, odio quererte tanto y no sentir que tú me quieras igual...
Odio quererte tanto porque me impide ser libre de verdad.
Soy libre, pero no me siento libre. Quererte me ata.
Dios mio, cuántas cosas tengo en la cabeza...

jueves, 7 de enero de 2016

Decepciones.

En realidad es muy triste cuando aciertas no esperando nada de alguien. Cuando la decepción sólo reside en ti mismo porque en el fondo tenías algo de esperanza.

Después te prometen que no volverán a decepcionarte. Y tu volverás a enfadarte contigo mismo porque, en el fondo, volviste a confiar.

martes, 9 de junio de 2015

Puedo, pero no quiero

Hoy he sido consciente por primera vez de cómo sería volver a una vida en la que tú no estuvieras.
Y no sabes la alegría que me ha dado darme cuenta de que no sería algo terrible. No me moriría sin ti, ni siquiera pasaría más de dos semanas sintiendo tu ausencia.
Pero, sabes qué pasa? Que por muy fuerte que me haya hecho, por mucho que pueda vivir sin ti... Resulta que no quiero. No me apetece estar sin ti.

Que me hace muy feliz saber que podría estar sin ti, pero eso es precisamente lo que hace que me de cuenta de que te amo. Te amo porque te siento dentro, no porque te necesite.

Y que te amo. No hay más.
Sin dobleces, sin otras caras ocultas, sin dobles sentidos.
Te amo, de frente y a pecho descubierto.

Ojalá sientas lo mismo.