viernes, 23 de noviembre de 2012

Como en las películas.


Me sentía como dentro de una de esas películas romanticonas de sábado por la noche. Estaba empezando a engancharme a ti como un adicto a una nueva sustancia regalada en el garito de moda. Me gustaba cuando recibía respuesta, pero me desesperaba cuando me quedaba esperando sin tener ninguna noticia tuya.
Sin saber por qué, quizás por mis influencias cinéfilas o por las simples ganas de vivir una historia con una pizca de irrealidad, tomé una decisión.
Te cité un día a una hora y en un sitio concretos. Allí te esperaría el tiempo necesario, pero si no llegabas...

Yo quería que llegaras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario