miércoles, 15 de diciembre de 2010

Los murciélagos sólo pueden jugar hasta las doce de la noche.

Luego se tienen que acostar porque si no, a la mañana siguiente, suben las escaleras del metro sonámbulos.

Aunque casi siempre, cuando se acuestan, se tapan hasta arriba con las sábanas y siguen jugando un poquito más hasta que les vence el sueño y se quedan dormidos abrazados a sus peluches.

Y claro, luego pasa lo que pasa, que por las mañanas no encuentran los cascos para escuchar música y cuando salen del metro suben las escaleras sonámbulos.
¡Si es que no aprenden!
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Escuchando: I'd be sourprisingly good for you
Pensando: en dibujar y en el fin de exámenes.
Tiempo: Despejado.
Yo: pienso en relatos que quiero y he de escribir y en stop motions que tengo ganas de hacer.
Entre manos: RMU.

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